Hiperesfera

por Victor Gonzalez

Evolución – el hombre no viene del mono (II)

Seguimos con el resumen del libro Evolución de Richard Dawkins.

El hombre no viene del mono. Este concepto ha sido mal entendido desde que Darwin propuso la teoria de la evolucion allá por el siglo XIX. El rechazo aun mostrado por gran parte de la sociedad o instituciones religiosas viene en parte motivado por un concepto mal entendido, en la idea de que el hombre es un mono “mejorado”. La realidad es que los humanos y los monos modernos compartimos ancestros comunes más recientes que, por ejemplo, con los peces o con las margaritas. Esto es lo mismo que decir que el código genético de los humanos y de los monos se parece mas entre si que el de los humanos y las margaritas. Somos “familia cercana” en el árbol evolutivo.

Como vimos en el capitulo anterior, todos los seres vivos compartimos un único lenguaje de funcionamiento universal, el código de 4 letras del ADN. Este código se ha ido complicando y haciendo más y más grande con el tiempo permitiendo crear seres vivos más complejos, al igual que un “software” que se hace mas sofisticado de versión en versión. En la Naturaleza existen muchas versiones del software con diferentes propiedades. Es como si a partir del Photoshop 1.0 se hubieran desarrollado muchas familias de Photoshop, cada una modificandose a partir de la anterior pero ramificandose en familias independientes, así durante millones de años. A veces desenterramos un fósil (tal vez un Photoshop 3.455232452) que ya no existe actualmente.

La imagen del arbol evolutivo y sus ramas es muy adecuada pero a mi me gusta mas el anillo circular de la imagen de abajo. En el centro observamos el ancestro comun de todos los seres vivos (desconocido).

Segun nos separamos por diferentes ramas vamos encontrando diferentes lineas evolutivas cada vez mas complejas, pero compartiendo el mismo lenguaje del ADN. Por lo tanto los humanos somos una de esas ramitas, estando los monos en otra ramita cercana. Pero eso no nos convierte en “monos mejores”. En algun momento existio un antepasado hominido, que ni era humano ni era mono moderno. Un grupo de hominidos se separo y evoluciono en la direccion de los monos actuales, mientras que la otra rama dio lugar a nuestra especie.

Pero, ¿qué mecanismo hace que el sistema evolucione? Hasta la fecha, la mejor teoria que tenemos, la de Darwin, nos dice que no existe un fin en sí mismo, sino una adaptación continua por variacion aleatoria y selección. De nuevo nos encontramos con la esencia del mecanismo de selección: las mutaciones producen cambios, y solo transmiten descendencia (el “software”) aquellos que sobreviven.

Podriamos pensar que esto es mera teoria, sin embargo el proceso evolutivo por selección se ha experimentado y confirmado de varias maneras. Por un lado todas las razas de perros actuales han sido creadas por el hombre. Podriamos decir que todas las razas de perros han evolucionado por “selección humana”. Es muy sencillo a nivel conceptual. Se trata de cruzar sólo los perros que comparten determinadas características (color del pelo, fuerza, tamaño del morro…) y que son realmente propiedaes “software” que surgen por azar en la variación de rasgos de una camada. En varias generaciones se conseguirá una raza que conserve esas propiedades. Otro experimento realizado con bacterias nos permite observar como varios cultivos originalmente creados por la misma cepa bacteriana (es decir, con el mismo “software”), al cabo de varios cientos o miles de generaciones son diferentes y adquieren rasgos adaptativos. Pero la mejor prueba es la agricultura. El ser humano lleva seleccionando geneticamente especies de plantas durante miles de años. El maiz o el trigo modernos no existian hace miles de años. Fue el hombre quien, por seleccion “humana”, selecciono algunas variaciones que surgieron por azar (la propiedad “ser mas digestible) y aislo esos brotes de los demas. Con el tiempo se conseguio una especie nueva.

En el fondo Darwin ya se habia dado cuenta de este proceso incluso sin conocer la genética moderna ni el ADN, que se entenderia muchos años despues de su muerte. Darwin estudió los pinzones de las Islas Galápagos. Cada isla tenia pinzones con características diferentes, perfectamente adaptadas para las características de la isla. Si en una isla los gusanos estaban más ocultos, los pinzones tenían picos más largos “casualmente”.  Lo natural era pensar en un “diseñador inteligente” que habria pensado en esos detalles.

Pero debemos pensar de otra manera. Supongamos que el “software” de los pinzones va variando lentamente, esto permite que cada generación de pinzones muestre variaciones (recordemos que el ADN, el software, controla todos los detalles del ser vivo, desde su construcción hasta su funcionamiento). Si por un casual se produce un cambio climático que hace que todos los gusanos mueran y solo sobrevivan los que estan más profundos, esto afectará a los pinzones. De hecho muchos pinzones de pico más corto morirán por no alcanzar la comida, y quedarán únicamente aquellos que puedan comer. Su versión del software será transmitida, con sus características concretas más las nuevas variaciones que surjan. Al final veremos pinzones de pico largo porque el resto ya no estan.

Esta es la magia sin magia de la evolución. Vemos versiones de software que sobrevivieron y que por lo tanto estan bien adaptadas a las condiciones cambiantes del entorno. Vemos un continuo espectáculo de adaptación de la naturaleza a sí misma, donde parece que la unica regla de juego es existir y transmitir la informacion.

Volvamos de nuevo al hombre. Llevamos un “software” muy avanzado pero no perfecto (no podemos respirar debajo del agua). Nuestro ADN es muy parecido al de otros seres vivos porque nuestras ramitas evolutivas en el gran árbol de La Vida estan mas cerca y porque partimos de antepasados comunes. Un dia un grupo de homínidos un día se separó por algún motivo (catastrofes naturales, migraciones) y al no cruzarse (recordemos el ejemplo de los perros) fueron evolucionando lentamente en diferentes ramas adaptativas. Una rama llegó a ser lo que conocemos por monos modernos, la otra nosotros.

Pero la evolución no son sólo dos ramas, son miles de ramas. Esta especie de hominido era a su vez pariente de otras ramitas cercanas, más lejanas de nosotros, como los mamíferos. Así podemos pintar un gigantesco árbol lleno de diferentes tipos de vida evolucionando en formas diferentes, y podemos retroceder hasta alcanzar troncos cada vez más antiguos y gruesos con formas de vida más simples. Podemos conectar al hombre con todos los seres vivos, los peces, las plantas, las bacterias, porque todos compartimos un único ancestro común. En nuestro ADN podemos encontrar la historia evolutiva. Genes antiguos de cuando “fuimos” peces o plantas (mejor dicho, algoritmos del software antiguo que ya no usamos pero siguen escritos en nuestro ADN). Aunque no es necesaria la mano del ser divino para comprender este proceso, no deja de ser emocionante pensar que la Vida esta conectada por un único lenguage.

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julio 15, 2010 Posted by | libros | 16 comentarios